Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desalojo el pasado 23 de septiembre en Madrid encendió las protestas en favor del derecho a una vivienda digna en España, murió este miércoles (07.10.2026), tras catorce días en el Hospital Gregorio Marañón, según informó el Sindicato de Inquilinas a través de un comunicado. La mujer había dado una larga lucha para no ser expulsada del departamento donde vivió 71 años.
“Si bien se consiguió un acuerdo histórico que le habría permitido volver a su vivienda, esta solución ha llegado demasiado tarde. Una situación absolutamente evitable tras un proceso torturante”, señala el texto del sindicato. De esta forma la entidad se refería al acuerdo alcanzado el 28 de septiembre con la empresa propietaria del inmueble para que esta anciana con un 50 por ciento de discapacidad y problemas de movilidad pudiera regresar a su casa.
Maricarmen tenía un contrato de alquiler firmado originalmente por su padre y posteriormente subrogado a su madre. La empresa propietaria, tras adquirir el apartamento, consideró que dicho contrato estaba extinguido. Por ello, exigió un nuevo acuerdo, aunque esta vez el pago mensual no sería de 500 euros, sino de 2.650, una cifra imposible de pagar para la mujer.
Pese a los intentos de negociación por parte de su abogada, el Ministerio de Vivienda y varias propuestas de particulares para hacerse cargo del alquiler, Maricarmen perdió el caso en tribunales y fue desalojada en el cuarto intento.
