Máxima seguridad en Ankara: el Gobierno turco quiere aprovechar la cumbre de la OTAN para reforzar su influencia dentro de la alianza y exhibir el crecimiento de su industria militar.
Ankara se prepara para ser anfitrión de la cumbre de la OTAN con un amplio despliegue de seguridad. El nuevo complejo militar Ay Yıldız, conocido como el “Pentágono de Turquía”, ha sido acondicionado para la ocasión. Se ha prohibido la circulación de camiones y maquinaria pesada, así como las manifestaciones y concentraciones públicas.
Las autoridades también han retirado perros callejeros y alejado mendigos. Además, se han colocaron pantallas a lo largo de los recorridos previstos para las delegaciones extranjeras, con el objetivo de ocultar los sectores más pobres de la ciudad. Al mismo tiempo, numerosos académicos, abogados, políticos, activistas, docentes y jubilados detenidos por presuntos delitos de terrorismo permanecerán arrestados durante la cumbre, por lo que la capital vive un estado de excepción de facto.
